domingo, 27 de diciembre de 2009

La alegría no es sólo brasileña

Ésta vez, al llegar al Hostel del Río me enteré que había cuatro brasileños de salida. Por lo general, la gente se imagina que los brasileños son todos de piel oscura, pero al realidad es que en Brasil abunda el mestizaje, al punto que no me sorprendió del todo el ver a los chicos en cuestión.
Más que de Brasil, parecían la clásica imagen que se tiene de jóvenes porteños de la noche, pelo cortado tipo casco y anteojos de sol gigantes incluidos. Si no hablaban, podrían haber pasado por argentinos sin problemas.
Y problemas fueron los que faltaron en el Hostel, ya que hoy nadie tenía ganas de levantarse temprano. Nadie bajó a desayunar, y los que se levantaron lo hicieron a las tres de la tarde, y se quedaron en sus habitaciones. Cuando llegaron las cuatro, nada había cambiado. A ver qué me trae el año que viene.

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